Las regresiones de sueño son períodos temporales en los que un bebé que estaba durmiendo bien comienza a despertarse con mayor frecuencia durante la noche o tiene dificultades para conciliar el sueño. Este fenómeno es común en los bebés y niños pequeños y puede ser frustrante para los padres, pero es una parte normal del desarrollo infantil.
Las regresiones de sueño están generalmente vinculadas a importantes hitos en el desarrollo del bebé, como el aprendizaje de nuevas habilidades físicas o cognitivas. Estas son algunas de las causas más comunes:
Desarrollo físico
Durante los períodos en los que el bebé está aprendiendo a gatear, caminar o experimentar un crecimiento acelerado, su patrón de sueño puede verse interrumpido.
Desarrollo cognitivo
El desarrollo del cerebro del bebé y la adquisición de nuevas habilidades, como hablar, pueden hacer que su mente esté más activa, dificultando el sueño.
Cambios en la rutina
Cambios como comenzar la guardería, mudarse de casa o incluso el regreso de vacaciones pueden afectar el sueño del bebé.
Dentición
La salida de los dientes puede causar malestar y dolor, lo que interfiere con el sueño.
Separación de los padres
La ansiedad por separación, especialmente alrededor de los 8-10 meses, puede hacer que los bebés se despierten buscando la seguridad de sus padres.
Las regresiones de sueño tienden a ocurrir en momentos específicos del desarrollo del bebé. Estos son los más comunes:
A los 4 meses
Una de las regresiones más marcadas. El ciclo de sueño del bebé comienza a madurar y a parecerse más al de un adulto, lo que puede llevar a despertares más frecuentes.
A los 8-10 meses
Coincide con la ansiedad por separación y grandes hitos físicos como gatear y pararse.
A los 12 meses
El primer cumpleaños suele traer consigo nuevas habilidades y desafíos que pueden afectar el sueño.
A los 18 meses
Pueden aparecer nuevas habilidades lingüísticas y la salida de los dientes molares, alterando el sueño nocturno.
A los 2 años
El niño desarrolla mayor independencia y pueden surgir miedos como el temor a la oscuridad o resistencia a dormir.
Aunque las regresiones pueden ser desafiantes, existen estrategias efectivas para sobrellevarlas:
Mantener una rutina consistente
Una rutina predecible y relajante antes de dormir puede ayudar a señalarle al bebé que es hora de dormir.
Ser paciente y comprensivo
Entender que las regresiones son temporales y forman parte del desarrollo normal puede ayudarte a mantener la calma y ofrecer contención.
Ofrecer comodidad
Si el bebé se despierta, brindarle consuelo y seguridad puede ayudarlo a volver a dormirse.
Evitar nuevas dependencias
Trata de no introducir nuevas muletillas como mecer o alimentar para dormir, ya que podrían convertirse en hábitos difíciles de romper.
Adecuar el ambiente de sueño
La habitación debe estar oscura, silenciosa y a una temperatura adecuada para facilitar el descanso.
Las regresiones de sueño son parte del desarrollo infantil y, aunque pueden ser difíciles, no duran para siempre. Con consistencia, paciencia y el entorno adecuado, tu bebé volverá a dormir bien.
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Escrito por: Marilyn Pedicino
Especialista certificada en Sueño Infantil Respetuoso
Certificada por FSI y ASBI ACADEMIA desde el 2019

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